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martes, 30 de diciembre de 2014

LA FRONTERA DEL CORAZÓN






fragmento del libro 




  "VOCES DE INTERIOR Y LO QUE LA PIEL RESPIRA"


















Los alambres que más  hieren al ser humano


  no son los hilos de  metal que lo enredan,


  son los hilos de los hechos de los hombres”



 ― ¿Quién eres?

― Ahmed es mi nombre

― ¿Qué haces en este lado de la verja?

― Quiero tener una vida diferente, sin miedo, me han dicho que aquí es posible.

― ¿Por dónde has entrado?

― Existe un trozo de valla rota a unos doscientos metros hacia el sur

― ¿Has venido solo?

― No, Dios me acompaña siempre

― ¿Tienes frío?

― No he dejado de tenerlo nunca.

― Ven a la garita, he hecho café hace un rato y estará aún caliente.

― ¿Podré quedarme en esta tierra para poder trabajar, para volver a soñar, para lograr vivir?

― No te preocupes más, estás ya a salvo. Te daré unas galletas también.
                                                                                                                                                                            copyright©faustinocuadrado


domingo, 21 de diciembre de 2014








SUEÑO




La luz y la oscuridad se complementan, cuando una abandona su espacio vital la otra se encuentra siempre presta y dispuesta a ocupar ese vacío” 


     Soñé un sueño de amor contigo, soñé que te soñaba y cuando el sueño de ese ensueño se deshizo, comencé a soñar despierto, amparado en la calmada quietud de la habitación, acompañado del silencio de las apagadas calles de mañana de domingo.

     Soñé que estabas a mi lado y que me besabas suavemente, que echabas tu brazo por encima mío y acurrucabas la cabeza en mi pecho, pidiéndome mimos, demandando una caricia.

     Fue entonces cuando soñé tu cuerpo, cuando soñé tu rostro de labios sensuales y carnales, con tu perfil de nariz griega y tus perfilados pómulos de mujer perfecta.

     Ahí mi sueño fue más sueño que nunca, pues solo quise en ese instante que el sueño no fuera sueño, que fuera realidad viva, que pudiera alargar mi mano a un lado y no tocar el espeso aire, que no acariciara solo una triste sábana.

      Entonces mi sueño dormido abandonó la habitación y le sustituyó el sueño de los ojos abiertos, el sueño de la piel verdadera, el sueño de amor profundo en el que vivo siempre.

    Aguardo deseoso la llegada del verdadero sueño, de ese sueño hecho carne y amor que me acometa, el sueño de poder mirar tus ojos de cerca, el sueño de saberte mía y de lograr tenerte para siempre.

    Deseo el sueño en el que soñar la ensoñación, el de hallarte siempre a mi lado, sea lo que sea lo que sueñe, sea aquel sueño que sea.

                                                                         copyright © faustino cuadrado

viernes, 5 de diciembre de 2014

"EL YESO CON EL QUE CONSTRUIR UN FUTURO"

fragmento del libro 

"VOCES DE INTERIOR Y LO QUE LA PIEL RESPIRA"





Un gesto, un abrazo, una palabra a tiempo.  Un “te quiero” sin razón aparente, un pellizco en el alma provocado por una intensa mirada, por un guiño de ojos azules como el suelo del mar Caribe.
Un arranque de celos infundados, una palabra de calma y un sentimiento cómplice compartido. La necesidad de tenerte y no hallarte al mismo tiempo. Una tierna caricia en el aire y empujada con tesón por el corazón enamorado, señalándole con especial intensidad su único destino.
La noche enferma de amor, febril de deseo y de la compañía de aquella que aún no llega. Amaga con estar ahí y no se presenta, cuando tanto lo desea ella y lo anhela quien también le espera a diario.
Esa flor de amanecer que abre sus puertas al aroma de ese cuerpo que ahora mueve los párpados, indagando, preguntando por el amor de su vida, rememorando la íntima vivencia de una noche atravesada por virulentos dardos de pasión y saetas de deseo infinito.
Un rostro sin barba enfrentado a una cara suave y bonita, como un espejo con dos enveses de la misma tela, del mismo ropaje. Un suspiro desatado que se pega al techo y que no pudiendo escapar de su encierro, reverbera por entre las paredes y muebles de la habitación blanca y a menudo opresiva.
Esa foto adorada que nos traslada a otro mundo, a otro lugar en el tiempo y en el espacio, a otra compañía que se aferra con tanta necesidad a nuestro corazón como nosotros al suyo.
Un beso regalado y prendido en el pelo, como un enganche de té verde con menta que hace de tu momento, el mayor de los placeres, se convierte en tuyo para siempre y te entregas a su corazón para los restos.
Un anillo imaginario de fe ciega, una espita que yace abierta para el fluir de los deseos por cumplir, de las renuncias de tiempos pasados y dolorosos por otros presentes y futuros que son ahora la verdadera fuente de vida y felicidad que se persigue, con tanto énfasis que a menudo duele por su tardanza.
Un corazón dibujado en la pantalla, un par de muñecos acostados y abrazados en la misma cama, un rayo de amor atravesando un paquete de regalo, un helicóptero con pasajera única que atraviesa el océano en pos de su amor amado.
El yeso con el que construir un futuro lo conforma todo esto, amasado con las manos de ambos, sazonado de sueños y estrellas alcanzables que son regaladas en noches de nostalgia y ternura, de acompañamientos etéreos a lo largo de la espera, de esperanzas cumplidas y besos robados al enemigo de la distancia, a la soledad que a menudo agobia y desespera a quien la padece.
El material con el que se conforman los sueños, es el yeso con el que se construye el futuro que tanto se anhela.

          
                                                            copyright faustino cuadrado

martes, 25 de noviembre de 2014

Reseña literaria:

LA NOCHE DEL TAMARINDO
de Antonio Gómez Rufo




“ De todos modos, amigo mío, el tiempo es un gran autor: siempre encuentra el final perfecto para cada historia”.


Cuando alguien decide pensar que vivir y aprovechar la vida es siempre obligatorio y que todos debemos soportarla venga como venga, debiendo además dar gracias por ello, puede ser que esté cometiendo una clara equivocación al asegurarlo.

    El multimillonario español, Vinicio Salazar, pensaba al principio de esa manera, aseguraba con su actitud y su forma de afrontar la vida, con sus miles de millones, que ésta era lo más importante y que nada debería interrumpir su disfrute, a costa de lo que fuera, a costa de quién se pusiese por el medio. El ser humano siempre ha querido vivir eternamente y Vinicio Salazar, no será una excepción.


       Pero nadie, a pesar de todo el dinero que pueda atesorar, no puede disponer de lo que el futuro y las acciones propias disponen en su contra. Todo se nos puede dar la vuelta y dejarnos con el culo al aire. A Vinicio Salazar le ocurrió algo parecido, lo tenía todo desde siempre, mas luego aconteció que comenzó a perderlo poco a poco, a base de decisiones equivocadas y normalmente inmorales. 


    En un momento determinado, Vinicio Salazar se encuentra ante el cruce de caminos que marcará definitivamente su destino, tendrá que elegir nuevamente y esa decisión final no le resultará nada fácil tomarla.


      “El manzanillo es el árbol de la muerte; el sauce, el árbol que llora: la soledad, un árbol sin raíces.”


      A Vinicio Salazar se le vino todo encima y tuvo que pensar y decidir sobre cómo afrontar la vida y cómo sortear a la muerte.


   “Decía Bukowski que una orgía es el lugar más solitario del mundo, pero sin duda lo afirmó porque nunca pasó solo la Navidad”  
afirma Vinicio Salazar en uno de los trances que le toca vivir.




   Para Vinicio Salazar, la soledad era algo insoportable, la vida, demasiado corta, demasiado parca en la generosidad del tiempo. Él y Dorian Gray, tenían mucho en común, muchas referencias de las que beber conjuntamente. Vinicio Salazar, decidió hacer algo al respecto, él no iba a ser igual que los demás.


    En “ La noche del tamarindo” la muerte es algo muy serio, y la vida, lo es aún más. Y la vida y la muerte se sufren en soledad, nadie vive y muere acompañado, a pesar de compartir tanto tiempo junto a la gente, a veces junto a los seres queridos, pero sobre todo, al lado de los que no se aman tanto. 
 

   Antonio Gómez Rufo disecciona en su obra con notoria habilidad el tema de la soledad del ser humano, haciéndolo materia imprescindible a lo largo del libro al invadir de manera inteligente las diferentes vertientes la personalidad de cada uno de los personajes. Es la invariable soledad del ser humano, la del dinero, la del egoísmo. El miedo ancestral a la muerte es el otro tema fundamental en el que el autor se recrea, es la segunda de las piedras angulares en la que se apoya el argumento de “La noche del tamarindo”.


   En esta obra de género auténticamente novelístico, Antonio Gómez Rufo mantiene una tensión narrativa más o menos plana a medida que nos adentramos en los grandes capítulos que él denomina “movimientos”, los cuales coinciden con los cuatro bloques de tramas más pequeñas y cronológicamente ordenadas, dentro del conjunto general de la obra. 
 

  Si bien comienza el libro con un ejercicio de acción inesperada, imprevisible, luego avanza en un lento y pausado cabalgar a lo largo de su trama, con impulsos de acción muy puntuales, abocándonos a un desenlace que puede ser previsible a primera vista, pero que luego no lo resulta tanto.

“La noche del tamarindo” es un texto coherente en el espacio, en el tiempo, en la ambientación de los lugares que visita la trama y también en la de los personajes. Solo existe un pero, resulta poco creible el encuentro casual de los dos protagonistas. 
 

    Con esa narración formal que mantiene la estructura del texto a lo largo de toda la narración, Antonio Gómez Rufo muestra a través de los personajes que crea, la complejidad de cada ser humano, tan similares a simple vista y tan distintos en su interior.


   El personaje principal es poderoso, dinámico y real, dolorosamente humano. Siempre pegado a la tierra y a sus necesidades, a los sueños y a las equivocaciones tan propias de los hombres. Unas veces se nos hace odioso y en otras, lo entendemos familiarmente cercano. Si bien existe un segundo personaje principal en forma de mujer policía, ésta queda un poco corta y debilitada en su fuerza expresiva, se podía esperar mucho más de ella.


    “La noche del tamarindo” es un buen libro en su conjunto, es fácil de leer, mantiene al lector interesado hasta el final, contiene numerosas citas de carácter ético que nos obligan siempre a la reflexión, y su lenguaje fluido y fresco, nos obliga a mantener la atención en la trama y pendientes del desenlace final.


   Libro recomendable para pasar unas cuantas tardes de lectura amena y entretenida.



copyright © faustino cuadrado

martes, 18 de noviembre de 2014








UN VÍNCULO DE AMOR


―Te levantaré un poco más la cabeza, mi vida, así podrás encontrar el pezón con mayor comodidad y la leche no te rebosará entonces por las comisuras de tu boca. Muy bien, eso está mucho mejor, cariño, ahora te resultará todo mucho más fácil ―le susurra embobada mientras sujeta su tierna nuca con el antebrazo izquierdo, ciñiendo al tiempo el babero a su cuello para salvaguardar en lo posible el pijamita de osos verdes pistacho y plagado de reflejos marrones que envuelve el frágil cuerpo de su hijo―.
        La cálida mirada de la madre se refleja en los iris del bebé, aún claros aunque indefinidos en su color por la falta de melanina. No obstante, existe un alto porcentaje de que finalmente imiten al azul del mar en los días de sol radiante.          
   Unos ojos que sin embargo mantienen la inmovilidad en su proyección, perdidos en su pequeño horizonte y al parecer, queriendo aprenderse de memoria el perfil y los colores de las mariposas que cuelgan del techo, bailando cada una de ellas al son del batir de sus livianas alas de papel.
    Arruga el bebé la nariz de cuando en cuando, como haciéndole ver a su madre que disfruta particularmente de la comida y de la grata compañía que ésta le brinda. Por un momento, el nene de escueta sonrisa y manitos rosadas, le regala una liviana sonrisa.
  ―Acabas de llegar a este mundo y ya te interesa todo. Acumulas tu mirada en lo que no conoces pero que bien te llama la atención. Así deberá ser siempre, cariño, no te pierdas nunca nada, descúbrelo todo. Y escuchar, prestar el oído a cualquier sonido y al menor detalle, deberás asimilar y aprender su contenido y su significado. Ahora todo parece fácil y llevadero, hasta divertido. Sin embargo, no siempre las cosas serán así, a menudo vendrán los cielos encapotados y las aguas revueltas, mas será siempre importante que estés preparado para ello, y sobre todo, muy consciente de que deberás luchar para salir adelante y nunca rendirte, jamás. A cada caída al suelo le deberá corresponder un nuevo levantar, mucho más fuerte y más decidido si cabe.
   Es muy importante cariño saber esto, llevarlo a cabo, la escurridiza felicidad que apunta la vida dependerá en gran medida de que lo hagas de esta manera.
   A ver, cielo, deja que te limpie un poco esa preciosa boquita que me comería a besos. La tienes muy sucia, cochinón...
   Mira, ángel mío, ahora solo puedes mover los ojos y un poco más los brazos y las piernas, pero cuando aprendas a caminar, cuando tu cuerpo se vea libre de las ataduras invisibles que aprisionan a los bebés, serás capaz de llegar hasta dónde tú desees. Las alturas te quedarán un poco lejanas aún, mas todo lo que quede al alcance de tus manos desearás que sea tuyo con premura, querrás disfrutarlo al máximo.
   Nos tocará a tu padre y a mi perseguirte incansables a los miles de sitios a los que pretendas llegar y conquistar. Tú esperarás aquella ocasión en la que no te estemos mirando para huir hacia lo desconocido, con pasitos cortos y rápidos, echando mano de cualquier cosa, carente de miedos y ajeno por completo a los peligros.
   No te preocupes por ello mi amor, siempre será así, aún cuando crezcas y te hagas mayor siempre me encontrarás de vigilia por ti, persiguiendo sin desmayo tu estela. Me hallarás acompañándote en tu camino y participando de tus sueños, por todo el transitar de tu vida aunque ya peines canas. Intentaré librarte de todos los peligros que te acechen y de todos los males que vigilan impávidos, el rápido transcurrir de los años. En todo momento estaré ahí, mi amor, a tu lado y en la sombra.
   La madre cambia de postura, se le ha dormido momentáneamente el brazo que soporta la cabeza del bebé que se ha quedado traspuesto, y con un suave movimiento le retira el pecho de la boca carente de dientes.
  ―¿Has acabado ya mi bien? ¿No deseas más leche? De acuerdo, deja que te levante y te limpie la cara. Así, apóyate en mi hombro y deja que palmotee suavemente tu espalda. Has de eructar, cielo, así no te dolerá la tripita y podrás dormir con placidez.
   El nene mira por encima del hombro sin lograr ver, creando al tiempo pequeñas burbujas de saliva que explotan entre sus labios y salpican el babero que protege la ropa de su madre. El bebe de tez sonrosada lo quiere decir todo pero sin poder hablar. Mueve ligeramente la cabeza, sin apenas control, y apoya su mejilla confiado en el hombro fiel de su madre, rindiéndose sin problema al pertinaz sueño que le visita.
  Su madre, aprovecha y golpea suave y rítmicamente la espalda de su hijo mientras celebran juntos el ritual del baile posterior a cada toma de comida.
   ―Si crees que esto es complicado, cielo, aguarda a la llegada de las cosas que están aún por venir. Porque tu vida apenas está comenzando, tus ojos solo conocen la luz de las mañanas en la habitación y las suaves sombras de las noches estrelladas. Pero llegará el día en el que acceda a ti la niñez en su punto álgido y que solo pienses en jugar y en divertirte, en esas maravillosas experiencias que luego de manera dolorosa al principio, echarás de menos, y en dónde la inocencia que maneja los hilos de la vida y resuelve los problemas, da paso al mundo de las graves decisiones, de las elecciones necesarias y obligatorias. Aprovecha estos y esos momentos cariño, no te los pierdas nunca, pues de ellos vivirán tus sueños adultos y tus propias realidades cuando ya seas inequívocamente mayor.
  La niñez es la época adecuada para investigar el contenido de las risas, el recorrido de los deseos y el alcance de tus sueños, pues ahí, en ese momento de tu vida, nada de todo ello acusará límite alguno, no existirán trabas que los impidan.
  Los gases que oprimen el interior del bebé ascienden presurosos como un torrente imparable por el pecho y se escapan de manera ruidosa por entre su boca, celebrando de esta manera una magnífica y provechosa digestión.
  ― Buen provecho mi niño, espero que te hayas quedado satisfecho. Veamos ahora si además has aliviado el vientre, eso sería fantástico. Si lo has hecho, te prepararé para dormir de inmediato. Deja que eche un vistazo, cielo, ¡hum! sí, parece que aquí tenemos una grata sorpresa. Creo que hemos tenido suerte y yo sé de alguien que va a sentirse muy cómodo cuando le libere de esta cochinada.
   La madre sonríe al bebé y éste consiente en devolverle la sonrisa en forma de reflejo facial. Al menos, parece estar de acuerdo con su madre.
  ―Te tumbaré y te limpiaré a conciencia, mi bien. Te cambiaré luego el pañal y estará entonces listo este señorito para irse a dormir sin más demora. Te dejo este beso como regalo por lo bien que lo has hecho, por todo lo que te amo, por aquello tan inmenso que significas para mi.
    El beso es largo y dulce. Las tiernas mejillas del bebe reciben el ósculo como con fruición, moviendo las piernas y los brazos con desenfreno, como si quisiera que no acabase nunca ese contacto tan íntimo entre madre e hijo, entre una vida recién otorgada y otra vida recibida.
  ―Mientras te beso y te aseo, escucha con atención lo que debo decirte para cuando seas un terrible adolescente. Escucha con interés estas palabras, pues es una de las épocas más difíciles y complicadas para cualquier ser humano.
   Aquí no valen las excusas, aquí solo cuenta jugar, crecer, vivir y ser feliz. Será el paso previo a la juventud y dependiendo del estado emocional en el que vivas esta etapa, así te irá en el futuro. Plantaremos entre los tres, tu padre, tú y yo las bases de ese futuro, separaremos la tierra debajo de tus pies e introduciremos tus raíces bien dentro. A continuación crearemos un cóctel de amor, respeto y dedicación y lo verteremos en el hoyo, tapándolo con la tierra y dejando que agarre. Luego, vigilaremos que el resultado crezca poco a poco, regaremos con juicio la tierra de respeto y de amor y la colmaremos de enseñanzas ciertas y de acciones de futuro. Creceremos al mismo tiempo, cariño, tú como hijo y yo como madre, será precioso conseguirlo juntos.
   El bebé bosteza cada vez con mayor frecuencia. El bienestar que le provoca la suave esponja enjabonada entre las ingles y la crema hidratante que le dispensa su madre entre suaves caricias, le complace verdaderamente, no solo le calma las molestias propias de la irritación de un pañal sucio, son también motivo de su particular nirvana en forma de trance previo al sueño, al momento más feliz que un bebé puede llegar a disfrutar.
― Ya hemos acabado mi cielo, vamos a dormir un buen rato. Ahora tienes que ser bueno y cerrar esos preciosos ojos que tienes para poder viajar al mundo de los sueños, al universo de los colores que estás comenzando a descubrir. Vamos pequeñín, tu cuna te espera.
   Mientras avanzan hacia la cuna, la madre derrocha ternura sobre el amado cuerpo que transporta en brazos, le colma de besos y de cantos que con total seguridad, ella recibió de otra boca y de otro corazón que también le amaron profundamente en su día.
  Con auténtica pena, debe depositar el cuerpo ya relajado de su hijo sobre la sábana plagada de dibujos y colorines. Acaricia sus pequeños pómulos con el dedo índice y le besa finalmente en la frente.
  ―Cuando llegues a la juventud y entres de lleno a vivirla, cuando acabes el colegio y comiences la universidad, cuando conozcas a una chica que te vuelva loco de amor y te haga perder babas por ella, que llene tu vida de sueños y de esperanza, cuando llegues a ese instante mágico que nunca olvidarás, en ese momento tan sublime, yo también estaré ahí, a tu lado, mas el otro sentimiento será tan fuerte y tan denso, que priorizará tu vida, tu día a día cotidiano.
    Yo velaré siempre por ti, te lo juro, aunque tu corazón pertenezca a otra persona y a otro corazón ajeno al mío. Serás mi pequeñín en todo momento, aunque te vistas ya por los pies y debas afeitar tu rostro cada mañana.
   Ahora duerme mi amor, descansa y sueña con el arco iris y el largo tobogán que lo conforma. Ahora es tiempo de soñar, ahora es tiempo de vivir y disfrutar, este es un tiempo para ti y para mi también. Yo cuidaré y velaré tu sueño durante toda la vida.

viernes, 31 de octubre de 2014






Reseña Literaria : “Dime quién soy”
                   
                                                                                     JULIA NAVARRO

      Muy pocos son los libros en los que realizar una reseña literaria de su contenido, puede resultar tan compleja y a la vez, tan reconfortante.
   Pensar que puedan resultar ciertas o muy similares, algunas vidas tan intensas como las que aquí se narran, obligan siempre a los escritores a hacer un ímprobo ejercicio de creación, para poder llegar siquiera a imaginarlas.
     Julia Navarro lo ha conseguido en DIME QUIÉN SOY. Ha logrado crear una atmósfera emocionante en la piel de la protagonista, especialmente humana. Una aventura de mujer llena de vitalidad y de absoluta certeza, interrelacionada con otras muchas existencias paralelas, no menos apasionantes.

  “El retrato tenía los bordes rotos y el paso del tiempo lo había impregnado de una pátina amarillenta, pero aun así resultaba fascinante la imagen de una joven sonriente vestida de novia y con un ramo de flores.
   ―¿Quién es?
   ―No lo sé. Bueno, creemos que puede ser nuestra abuela, tu bisabuela...Se la enseñé a tu madre y a mis hermanos y todos coincidimos en que nuestro padre se parece a ella. El caso es que hemos decidido que ha llegado la hora de indagar qué pasó con nuestra abuela.”

      Es con estas primera páginas cuando se invita al lector, por parte de uno de los narradores principales, a bucear de inmediato por entre las páginas del libro que una tras otra, se sucederán vertiginosas.
       Un periodista es invitado por un miembro de su familia a investigar la vida de una de sus antepasadas, de la cual, se desconoce casi todo. Amelia Garayoa, decidió un buen día abandonar a su marido y a su hijo de corta edad, poco antes del inicio de la Guerra Civil española. Desde ese mismo instante, Amelia Garayoa desapareció misteriosamente por entre los pliegues de la historia.
     Paso a paso, la vida de Amelia Garayoa se irá abriendo ante el lector gracias a los descubrimientos del periodista, el cual conseguirá descubrir la importancia de determinados hombres en la vida de Amelia, Santiago Carranza, un empresario español, un revolucionario francés llamado Pierre Comte, Albert James, periodista norteamericano y el aristócrata y médico militar alemán, Max von Schumann. Al lado de todos ellos, Amelia Garayoa vivirá los hechos tan trascendentales que ocurrieron a lo largo del siglo más convulso de la historia, el siglo XX. Madrid, París, Varsovia, Moscú, Berlín, El Cairo serán lugares escogidos y protagonistas de la historia de Amelia y de todos los personajes esenciales que la acompañan.
     Amelia Garayoa es un montón de cosas al mismo tiempo, es una burguesa y una revolucionaria, es madre y amante, es espía y una asesina implacable. Es el prototipo de antiheroína que siempre imaginamos, luchando contra sí misma y contra el cúmulo de adversidades que van surgiendo a menudo. Comete infinitos errores y sufre sus consecuencias, amando y odiando al mismo tiempo, padeciendo sus propias contradicciones y que harán de su intensa vida, un enorme tobogán del que nunca podrá bajarse.
      DIME QUIÉN SOY es un libro encuadrado en un género híbrido dónde se mezcla la novela histórica tradicional, con el thriller más puro de intriga y espionaje.
     En DIME QUIEN SOY, Julia Asensi afronta el tema principal de la complejidad del interior del ser humano, de los mecanismos que tiene éste para vivir una vida de contradicciones, de emociones enfrentadas, de la sucesión de errores cometidos. En este trama principal, se subsumen otros también importantes como pudieran ser los horrores de las guerras y las penurias que éstas conllevan de una manera inherente.
     El libro está narrado cronológicamente de una manera equilibrada, pues la tensión literaria se mantiene durante toda su lectura según avanzan los años vividos, haciendo que al lector, a pesar de lo abultado de su paginación, no se le haga en ningún momento tediosa ni pesada su lectura.
      Desde el principio de la trama, la generalidad de los personajes que intervienen, tanto principales como secundarios, invitan a ser descubiertos con verdadero interés con cada página que acometemos.
      DIME QUIÉN SOY mantiene varias voces narrativas, al narrador ajeno en el que se convierte el periodista protagonista, se le unen tantas voces como partícipes de la historia directa y de la indirecta, narradores testigos que descubren poco a poco la realidad de lo ocurrido.
    Esta obra de Julia Navarro, alcanza excelentes niveles de ambientación en cada una de las escenas, tanto a nivel geográfico como de personajes. Los lugares están bien localizados y descritos y los personajes, excelentemente dibujados, algo a lo que Julia Navarro nos tiene siempre acostumbrados.
     DIME QUIEN SOY es una obra excelente con un marcado sentido trágico, de la misma manera en la que tuvieron que vivir los verdaderos protagonistas de la historia del siglo XX.
      Recomendable, atractiva, del todo punto, apasionante.


martes, 7 de octubre de 2014



UNA ROSA ROJA EN MI VIDA

      Ha llegado el momento en el que las flores y las hojas deben marchitarse en su inminente ocaso.
    Es el tiempo en el que la fugacidad del otoño se nos aparece y extiende su manto ocre y amarillento sobre las plantas y también sobre los corazones abrumados, sobre aquellos necesitados de caricias y de abrazos decididos, que siempre quisieron sentirlos y no siempre pudieron tenerlos.
    Es aquí la época de las nostalgias y de los fuegos de leña, de los atardeceres de fuego y de viento y la de las sonrisas rememoradoras de tiempos mejores que en realidad nunca lo fueron, ansiosos de suspiros más tibios y cercanos que en todo momento se echaron de menos.
    Es la realidad que se nos ofrece, es la verdad del momento.
    Pero eso es aquí, eso es en esta parte del mundo.
    Hay otro lugar por el contrario en el que el color blanco da paso a la vida, en el que el frío aliento de la noche enmudece por espacio de un instante y se convierte de improviso en cálido susurro al oído, en esplendor de colores y estallidos de luz y claridades casi olvidadas.
    Es en este particular edén de este lado del mundo, dónde se puede encontrar únicamente a mi rosa de la suerte, a mi rosa roja de pétalos suaves y aterciopelados que con su tierno tacto y apasionado perfume, es capaz de otorgar la vida y de apasionar el alma, de alegrar con su presencia cualquier jardín en el que deposite su elegante tallo.
    Esa roja rosa se abrió de par en par al acercar mi rostro, meció sus hojas a mi contacto y escondió las espinas para no permitirse herirme.
    Consintió mi presencia, adoró mi compañía y me conquistó de inmediato. Yo la acerqué a mis labios y me besó por completo.
    Es la rosa roja primorosa y espléndida que solo pudo emerger en la primavera de este lugar bendecido. También hizo lo propio en el otoño de mi vida.
    Orgullosa, preciosa, divina, dispuesta a mantener su magnífico color y su excitante perfume aún que pasen las estaciones, muy a pesar de los años y de las vendimias.
    Yo amo inmensamente a esa rosa, adoro hasta el infinito su color y su dulce tacto, me embriaga su aroma y me desviste su presencia, me emboba su hermosura. Me pasaré las horas muertas observando detenidamente su conjunto.
    He sido capaz de venir a buscarla y no me iré sin ella. Buscaré el mejor acomodo para su disfrute, el mejor jardín para su esplendor, indagaré para encontrar el mejor de los lugares en el que podrá recibir la luz del sol y el aire más puro y delicado.
    Esa rosa roja me acompañará a mi regreso para abrazar la vida de continuo, para estallar a diario en su fragancia y en el cumplir de sus colores únicos para crear un vínculo de amor irrompible, inimaginable.
    Esa roja roja adornará y cumplimentará mi jardín y no necesitaré ya de más flores, pues todas ellas palidecerían de rencor ante su maravillosa presencia.


                                                                    copyright © faustino cuadrado

lunes, 1 de septiembre de 2014



Reseña de lectura crítica :

La verdad sobre el caso Harry Quebert

                                                                                  Joël Dicker


 


Anhela el amor. Haz de él tu más hermosa
conquista, tu única ambición.
Después de los hombres, habrá otros hombres.
Después de los libros, habrá otros libros.
Después de la gloria, habrá otras glorias.
Después del dinero, hay más dinero
Pero después del amor no queda más que la sal
de las lágrimas”.


 
         “La verdad sobre el caso Harry Quebert” ve la luz con su publicación en el año 2012, coincidiendo con el galardón recibido ese mismo año por Joël Dicker como ganador del premio de escritores ginebrinos por su primera novela, “Los últimos días de nuestros padres”.

      La verdad sobre el caso Harry Quebert” es una novela contemporánea en la que se mezcla con extrema habilidad por el autor, el thriller más auténtico y ortodoxo, con aquella novela negra de fuerte contenido psicológico, tan del gusto actual.
       La aparición en una pequeña ciudad del noroeste de los Estados Unidos de América del cadáver de una niña de quince años, desata toda una serie de consecuencias imprevisibles en la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad y hasta del país entero.
        Una relación sentimental mantenida en secreto por el escritor de renombre Harry Quebert, aflora al exterior cuando el cadáver de la niña de quince años Nola Kellergan, es descubierto treinta años después en el jardín de su casa.
       Marcus Goldman, alumno y amigo personal de Harry Quebert siempre ha desconocido este hecho.
        Mientras tanto, su amigo Quebert es arrestado y acusado de asesinato y Marcus Goldman adquiere el compromiso interno de apoyar a su mentor y amigo, y descubrir la verdad de esta historia que le estalla a todo el mundo en la cara.
           La mejor arma para la defensa, será según Goldman, escribir un libro que relate y muestre la verdad que se oculta tras la historia de amor entre un escritor adulto y una niña de quince años que vio truncada su vida de manera violenta.
      Según avanza en el desarrollo del libro, Marcus Goldman irá descubriendo y desvelando uno tras otro, una larga serie de secretos mantenidos ocultos e inconfesables durante tantos años.
       “La verdad sobre el caso Harry Quebert” está magistralmente escrita, mantiene la tensión de la trama de principio a fin en la obligación del gran thriller que se precie, y su originalidad en el tratamiento de la técnica del “flash back” obliga a mantenerse al esforzado lector en constante vigilia, pues la información le va llegando en fuertes y contundentes ráfagas, viajando ésta en el tiempo y mezclado presente y futuro sin ningún desmayo.
           La fuerte personalidad de los personajes, dos escritores consagrados en diferentes épocas, aunque soportando ambos en momentos fundamentales de sus respectivas vidas, graves crisis de confianza; una joven adolescente enamorada y con un gran secreto vital, unos habitantes de la América interior como personajes secundarios que complementan perfectamente la trama, la gran complejidad y enorme atractivo de todos ellos, hacen que aparezcan especialmente reales a los ojos del lector, fieles a la cotidianidad del ser humano que siempre manifiesta cuando sale a la luz su lado más oscuro.
           El libro está narrado indistintamente y según el momento escogido, en primera persona omniscente donde el lector vive como si fuera propio el trayecto del libro y también en tercera persona cuando el personaje principal se pone en la piel de otro de los personajes y habla a través de su boca para interpretarnos algo o simplemente, cuando se convierte en narrador de su personal historia.
         En una narración formal que acerca un vocabulario ajustado al lector y aunque aparezca aparentemente el material ordenado de manera caótica durante su lectura, los años en los que se producen los hechos narrados y hasta estos mismos, se entremezclan en múltiples giros de ida y vuelta en un ejercicio circense y magnífico del autor, llegando a repetirse varios de ellos a lo largo de la obra, ofreciéndose con cada repetición, nuevas y sorprendentes conclusiones a las que no se había llegado antes.
        La verdad sobre el caso Harry Quebert” es un libro que engancha al lector desde el principio, mantiene la tensión hasta el final y provoca al lector una sucesión de sobresaltos que convierten en equívocos, hechos que creía conocer y en sorprendentes aquellos otros que no lo parecían.
Hasta el último capítulo nadie sabe nada a ciencia cierta y la resolución final de la trama, es tan inteligente e imprevista, que sorprende tanto a los personajes principales como al propio lector que quedará a buen seguro con la boca abierta.
      Muy recomendable su lectura pues la obra en su conjunto en nada desmerece, y hace de Joël Dicker un gran escritor y un mejor descubrimiento.

                                                                          copyright © faustino cuadrado

sábado, 30 de agosto de 2014





EL TIEMPO DE LA ESPERANZA
 
“Un alma única con dos corazones” ARISTÓTELES


      Qué difícil y cuesta arriba se nos aparenta y convierte cualquier empresa contemporánea cuando la desesperanza en estos tiempos se muestra desnuda e implacable en nuestra presencia, con su cara bien amarga y el matiz tan siniestro de su basto ropaje, profusa y netamente oscuro y cavernoso.
     La sientes instalarse en tu rostro con esa comodidad inherente que le acompaña, con la misma contundencia como se reflejaría en él el rastro del azote violento de una fusta de cuero.
        Con sus taimadas artes se adentra sin permiso en nuestro ánimo y provoca dentro de nosotros una escandalosa escabechina, una dolorosa masacre que atormenta la firmeza de nuestro de por sí ya debilitado espíritu, una ruina de la que cuesta una enormidad salir por la ferocidad mostrada y en la que se nos apunta por excesiva, la longitud de sus afiladas garras.
          Por el peso específico del enorme y poderoso esfuerzo que hay que mostrar al resistirse a ella y por el perfecto desafío que supone desecharla con firmeza después, una vez asentada, deberemos afrontarla con decidida pasión y entrega, sin permitir que nos cause además, durante el intenso fragor de la lucha mantenida, ninguna baja insoportable de entre nuestras filas.
            Malos tiempos corren para los ánimos frágiles, negras vibraciones surgen de las entrañas de la tierra y del tejido esponjoso de nuestros fatigados corazones. Invaden con aliento ponzoñosos el fresco y liviano aire de los denominados espíritus puros y libres, los cuales, sin embargo, deberán prestarse osados y audaces en confrontarlos, con el pecho al descubierto y con la mente limpia de pensamientos negativos.
        Pero nada de eso servirá sin una obligada y entrenada templanza, sin un convencido afán de firme resistencia y sin un apoyo amado y decidido que arrime el hombro a su lado y le ayude a librar hasta el último y enamorado aliento, la definitiva batalla final. La infausta desesperanza es tenaz, crecida con tanto resultado negativo y especialmente contumaz del que se alimenta. El desasosiego y la desazón suelen ser perseverantes.
           No bajéis nunca la guardia mis amadas almas atormentadas, que no os pillen de improviso las falsas apariencias que engatusan, ni los restos de naufragios a sus propias luces irremediables. Que no os asalten desprevenidos y sin una defensa adecuada.
          Es engañosa y mentirosa la escena que se os presenta. La desesperanza no se cura si no hay una tisana apropiada al caso, si no hay un remedio oportuno que ataque desde dentro sus propios fundamentos, la lógica de su natural existencia, desesperante y manifiestamente odiosa.
      Y lo peor de todo es que ahora los hados se hallan ausentes, no podemos convocarlos ni solicitar su ayuda, pues estos nada pueden hacer contra este mal que es solamente nuestro, que no es compartible.
        Depende sólo de nosotros y de nuestras propias fuerzas, también de aquel otro auxilio que puedan brindarnos desde afuera aquellos seres de luz que pelean junto a nosotros, hombro con hombro, espalda contra espalda.
      Del ánimo que presentemos y que al mismo tiempo opongamos a la triste desesperanza, dependerá el resultado final de la contienda.
         Pero todos estamos dispuestos, estamos confiados. Nuestra será la victoria.

                                        
                                                                                   Copyright © faustino cuadrado
                                                                                            

miércoles, 13 de agosto de 2014

Fragmento del libro "LOS AMANTES INFINITOS"









"LOS AMANTES INFINITOS"

nuevo libro, próxima publicación en  OCTUBRE 2014



      Jamás nos abandonamos a esas vitales pasiones que para nuestra desgracia y la de los que nos acompañan en ésto, sólo nos ocurren en esa única ocasión y no en otra, en ese certero momento de la vida y en ningún otro postrero.
      Que penosa y fatal decisión. Cómo privamos a nuestros cinco sentidos, de ese sexto que nos reclama atención y comprensión. Cómo vedamos a nuestra exigua existencia, de cosas y asuntos realmente impagables, de ese bagaje que tanto nos motivaría recordar en tantos otros momentos de recuento e inventario vital, aquel al que cada vez recurrimos de forma más frecuente con el paso de los años y que por el contrario y para nuestra continua y desesperante mortificación, acuden de modo presuroso e imparables y cuando nadie los llama, aquellos que tienen un mayor calado pero componente negativo, quedando los otros, los que no tuvimos y al mismo tiempo tanto deseamos, en clara minoría y en franca retirada.
       Cuánta pasión desaprovechada, cuánta ira contenida y qué de ternura abandonada en el desván de las dudas y los temores. Cuánta piel tersa y sensual sin acariciar, cuántas palabras de amor sin pronunciarse, cuántos gemidos de placer inexpresados, sin testigos ni pertrechos algunos que pudieran otorgarles una memoria infinita e inmortal.



copyright © faustino cuadrado
©

martes, 29 de julio de 2014




EL PECADO DE UNOS POCOS

“Aquel que mira fijamente a los ojos del hambre y a los de su penuria, acabarán secándosele los suyos de cualquier resto de lágrima”

















Se me quiebran los huesos al escuchar la voz rasgada de la gente.
Se me abren las heridas que alguna vez parecieron cicatrizadas cuando miro con fijeza a los ojos de los niños que pasan hambre, a los de sus padres sin ocupación ni oficio alguno, a los ojos de sus abuelos que sin ninguna esperanza, aguardan aferrados de la mano las horas de llegada de las sirenas de la policía y las del desahucio; en fin, me amarga la mirada de los jóvenes sin un nímino de porvenir y con futuro incierto.
Me duele el alma al vivir este tiempo, por transitar este mundo al que ya no respeto. ¿Qué mal tan terrible causaron ellos? ¿Que leyes humanas o divinas transgredieron que tan duro les castigan, que tan violentamente les maltratan?

















Sentados en el bordillo de la acera, cuatro generaciones en una sola aguardan el desenlace, cuatro generaciones que se confunden entre si nos hacen sentir dolorosamente el abandono al que se les somete. Cuatro generaciones mías que me hieren y me laceran el alma.
Detrás de las siglas de la política, disfrazados de un plus de modernidad y progreso, amparados y pagados en la fortaleza de la moneda y de sus intereses protegidos, a salvo de la herrumbre de la moral putrefacta y del entorno a medida que se han creado ellos. A cubierto de la lluvia ácida y de la mierda que ellos mismos generan, esos pocos viven y disfrutan del tiempo, del espacio que solo ellos ocupan, decidiendo por lo demás y resolviendo a su antojo sobre quién debe vivir, sobre quién debe disfrutar, sobre aquel que debe sufrir.
Y entonces me pregunto ¿dónde está el dios de los hombres? ¿ A quién podemos dirigirnos sin tener que rezar siempre y con el único objetivo de que detenga esta barbarie? ¿A quién le presento mis quejas y le solicito formalmente que castigue a los verdaderos culpables con la ira de los justos y la de la moral humana violentada?
Porque siempre hay muchos culpables que escapan a su correspondiente castigo y siempre hay algún castigo para los que nunca se les encuentra culpables. Siempre escapan los primeros a la justa sanción de los que se sienten abandonados, humillados, deprimidos y mancillados.
Cada vez me cuesta más creer en el hombre, ya tampoco creo en la vida. Solo confío en los ojos tristes pero orgullosos de aquellos que apoyando la espalda en la pared de sus vidas, aguardan la justicia que algún día tendrá que llegar.
Y lo hacen con los labios apretados y el rostro compungido, orgullosos en su gesto, solidarios con los demás y hasta consigo mismos.
Yo quiero sentarme en el frío suelo con ellos y apoyar en la pared la espalda, para echarles el brazo por encima de sus hombros y apretarlos contra mi, para paliar en la medida de mis posibilidades su total destemplanza, su inhumano abandono y su especial desasosiego.
Juntos esperaremos la venida de tiempos mejores no sin protestar, sin argumentar con pasión nuestra denuncia.
Cogeremos entre todos el impulso necesario y haremos lo que debamos hacer, ahora que ya ha llegado el tiempo de hacerlo y nos sobran las fuerzas y las ganas para cambiarlo todo.