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viernes, 23 de noviembre de 2012

UN AÑO DESPUÉS


Fragmento del libro 

LOS AMANTES INFINITOS



       Un año después, resulta impagable  reconocer el tacto de la piel amada y el intenso suspiro en la oscuridad, los gemidos tras una mirada de pasión en la quietud de la soledad del encuentro, el abrazo nervioso y sudoroso de la puesta en escena del amor, como actores principales y únicos en las tablas de nuestro particular teatro.

      Te tientas las ropas y la carne para saber que todo es cierto y que tú has permitido que aquello ocurriera, cuando además a quién presuponías que le resultaría imposible dar esa auténtica “voltereta”, contigo, te sorprende por completo asomándose al foso, agarrando tu mano y saltando contigo al torrente incontenible de la pasión. Todo cambia en ese instante supremo y debes sentarte en el suelo para lograr recuperar el resuello y el control de algo que te desborda.

          Mas ya nada significa lo mismo, ni los signos externos ni aún menos los internos. Los demás, a veces, aciertan a observar un cierto cambio, pero tú sabes con certeza que ya nada será igual. Algo tan profundo te ha hecho cambiar y te ha modificado hasta límites insospechados. El corazón ya no te cabe en el pecho de tanto alimento recibido, bombea sangre y amor a partes iguales, la piel se estira y adquiere otra tonalidad y otra textura diferente, más armónica, más atractiva a la vista.

          Se instala la sonrisa perenne, como si de hoja de pino se tratara y te conviertes en mejor persona y en mejor amante, descubriendo posibilidades desconocidas escondiéndose ignotas en el fondo del armario, las cuales, nunca habían percibido la luz del día como tal, ni por supuesto la de la ilusión.

          Acometes el amor como nunca pensaste que fueras capaz de hacerlo. Das como nunca habías dado, recibes a cambio, como nunca habías intuido.

          Un año después, soy un año más joven, alguien más experto y mucho más inocente, más sincero, más risueño y más jovial, más feliz y más completo; un año después, me gusto más y me gusta mucho más la vida.

          Un año después, he cometido más errores que en el año anterior, pero a cambio, no moriré de inanición por no haber hecho nada, moriré en todo caso por haber hecho muchas cosas.

          Un año después, el tramoyista de la sonrisa pintada en la cara, ya no lo hace forzado por la presencia del público. Ha sustituido la sonrisa tímida por la más sonora de las carcajadas, la que le sale de lo más profundo del corazón. Ha mantenido activa la música de orquesta, para poder bailar eternamente con quién ya no se separará de su lado, ni le abandonará en un oscuro cajón de recuerdos, se encuentre dónde se encuentre.



"Un año despues" 

copyright Faustino Cuadrado